¿Trabajarías gratis?
Tres preguntas. Tres sí. Y un cambio de chip para siempre.
En 1998, recién salido de la universidad, participé en uno de los procesos de selección más peculiares que recuerdo. No se parecía a ninguna entrevista que hubiera imaginado. No era en una sala de juntas, ni en una oficina de recursos humanos. Fue en uno de los salones de bodas del Hyatt, en la avenida 60 de Mérida. Ese día no había música, ni centros d…


