El salón estaba casi vacío cuando presenté mi libro. Y fue lo mejor que me pudo pasar
Nos gusta pensar que cuando hacemos las cosas bien… la respuesta va a ser grande.
Más gente. Más aplausos. Más validación.
Pero liderar también implica entender algo incómodo:
no siempre te va a ir bien… y aun así tienes que aparecer como si sí.
Y más importante aún:
no siempre se trata de recibir.
A veces se trata de dar… incluso cuando duele.


