Delegar se siente como soltar el volante…
Aunque sabes que ya no deberías manejar tú.
Ojo…..
Hay un momento en la vida de todo líder donde el problema deja de ser hacer bien las cosas. Y empieza a ser otro mucho más incómodo:
Dejar que alguien más las haga… aunque no lo haga como tú.
Aquí no vas a aprender a “delegar mejor” en teoría.
Vas a entender algo más real:
Por qué delegar duele… y qué tienes que soltar si no quieres convertirte en el …


