Cuando el jefe pide algo (y todo se detiene)
Las malas practicas en Latinoamérica
Son las 10:17 a.m. Estás por terminar una presentación que llevas días puliendo. Estás enfocado. Por una vez, todo fluye.
Hasta que llega un mensaje en el grupo de WhatsApp: “¿Alguien me puede ayudar con esto? Lo necesito ya.”
Y al lado, el nombre que nadie ignora: El jefe.
En ese momento, sin necesidad de drama ni explicaciones, pasa lo de siempre:
Todos d…


